sábado, 31 de marzo de 2012

El Herbario de las Hadas de Benjamin Lacombe y Sébastien Perez

El Herbario de las Hadas (L'Herbier des Fées) de Benjamin Lacombe y Sébastien Perez es una joya. 
La historia es sencilla: un eminente botánico ruso es enviado a un bosque francés por orden de Rasputín para que investigue los poderes de sus plantas.
El libro nos cuenta en forma de diario los sorprendentes descubrimientos sobre la flora que el protagonista realiza  y las cartas que cruza con Rasputín, su familia y otros científicos. Toda la investigación está minuciosamente documentada con las maravillosas ilustraciones de Lacombe, pero además cada carta, cada foto, cada detalle sirve para deleitarnos con la delicadeza de cada una de sus páginas.
Se lee en apenas treinta minutos pero se puede disfrutar durante horas de este tesoro para los sentidos. Y además, para los que os habéis instalado definitivamente en la era digital, el formato para ebooks y tablets es incluso más apetecible como podréis comprobar en este vídeo.
Un placer para la vista.



Próxima reseña: El Susurro de la Caracola de Màxim Huerta

martes, 27 de marzo de 2012

La Casa de Riverton de Kate Morton

La Casa de Riverton (The House at Riverton) de Kate Morton es su primera novela publicada con gran éxito aunque yo la he leído en segundo lugar tras El Jardín Olvidado y justo antes de devorar con ansiedad la tercera, Las Horas Distantes. 
Ambientada en una gran mansión inglesa, hogar de los Hartford desde los años anteriores a la Primera Guerra Mundial hasta casi la actualidad, se nos cuenta una misteriosa trama desde la perspectiva de una antigua criada de Riverton Manor, Grace con casi cien años de edad. 
Kate Morton es especialmente hábil para trasladarnos en el tiempo y en el espacio y que seguir el hilo de la narración sea fácil y a la vez adictivo. También es maestra en la descripción de los ambientes aristocráticos de la época y me ha hecho relacionarla con grandes series de televisión que me han encantado como Downton Abbey, porque además, retrata a la perfección el mundo de los criados y la zona de servicio, igual que en Upstairs, Downstairs.
No puedo evitar resaltar los elementos comunes de las tres novelas aunque insistiré sobre ello cuando publique la reseña de Las Horas Distantes, pero como muestra, me gusta el referente de la anciana, la abuela Nell en El Jardín, las hermanas Blythe en Las Horas y por supuesto, Grace en la Casa de Riverton. Y sobre todo, me gusta que el misterio no se desvele hasta casi el  último párrafo y que sea verdaderamente impactante. Sin aliento que te deja.
Muy recomendable.

Aprovecho para avisaros de que aprovechando las vacaciones, voy a publicar cuatro reseñas de libros seguidas, como siempre cada cuatro días.  Así, podré empezar a publicar en abril, tras la Semana Santa, las reseñas de los libros leídos en marzo.

Próxima reseña: El Herbario de las Hadas (L'Herbier des Fées) de Benjamin Lacombe y Sébastien Perez

viernes, 23 de marzo de 2012

Series de televisión

Muchas veces he comentado aquí y en otros sitios de la red que hace mucho que no veo la tele. Lo cierto es que apenas si la ve nadie en casa, mi marido y mis hijos también están perdiendo el interés con la excepción de los deportes, de todos. Las noticias las oigo en la radio del coche, o las leo en internet. Del mundo del corazón estoy absolutamente desconectada. Las películas me resultan demasiado largas para prestarles atención y las series me desesperan con las interrupciones publicitarias y por la obligación de verlas a las diez de la noche, mi hora de bailar.
Sin embargo a éstas últimas no he sido capaz de renunciar y sigo varias de ellas online, algunas desde hace años y otras nuevas, a las que no me puedo resisitir en cuanto que alguien las menciona. Me he acostumbrado a verlas en inglés, en versión original, con los auriculares puestos. Así, además de entretenerme, practico y mi comprensión mejora notablemente. También me sirven para actualizar mi inglés, aprender nuevas expresiones y trabajar sin notarlo.


Creo que posiblemente, la que llevo viendo desde hace más tiempo es House. La serie tiene como protagonista absoluto al doctor Gregory House (Hugh Laurie), un médico especialista en diagnósticos difíciles que junto a su equipo de colaboradores salva la vida de pacientes con enfermedades raras, complicadas y poco habituales. En mi caso lo que más me atrae es la personalidad de House. Las primeras temporadas mi marido y yo nos sentábamos religiosamente todos los martes a las diez y lo seguíamos con devoción. Ha sido también la que más me ha costado entender en inglés porque si conocéis la serie, sabréis que siempre llevan como mínimo dos conversaciones a la vez y eso sumado a los términos médicos, dificulta mucho seguir el hilo de lo que dicen. Lleva ocho temporadas en antena y a pesar de haber perdido a la estupenda Doctora Cuddy (Lisa Edelstein) en la séptima, para mí no ha perdido ni un ápice de interés.


Todo lo contrario ocurre en Mujeres Desesperadas (Desperate Hosewives), serie que sigo también como House desde hace ocho temporadas. La pronunciación y las expresiones usadas por las protagonistas son extremadamente cuidadas haciendo gala de señoras propietarias de preciosas casas en un más precioso barrio residencial, Wisteria Lane. Las cuatro o cinco protagonistas, dependiendo de la temporada, son unas excelentes amigas. Brie (Marcia Cross), Gabrielle (Eva Longoria), Susan (Teri Hatcher) y Lynette (Felicity Huffman)  Lástima que todas sean terriblemente amorales.


Todo lo contrario son las buenísimas y terriblemente formales amigas protagonistas de Army Wives, esposas de soldados que viven juntas en una base del ejército americano. Las protagonistas en esta ocasión son cuatro mujeres, Roxy (Sally Pressman), Claudia Joy (Kim Delaney), Pamela (Brigid Brannagh) y Denise (Catherine Bell) y un hombre, sí, Roland (Sterling K. Brown) esposo de la Coronel Joan Burton (Wendy Davis). Acaban de empezar a emitir la sexta temporada y me tiene totalmente entusiasmada porque la quinta terminó con grandes dramas.


Todo lo contrario es The Big Bang Theory, una comedia sobre cuatro amigos inteligentísimos y frikis a más no poder y Penny (Kaley Cuoco) la vecina guapita de dos de ellos, Sheldon Cooper (Jim Parsons) y Leonard Hofstadter (Johnny Galecki). Cada episodio me hace saltar las lágrimas de risa, algunos de ellos han marcado nuestra vida de familia con escenas memorizadas y repetidas hasta la saciedad, además de frases hechas y expresiones prestadas que forman parte de nuestro día a día, por ejemplo, sólo llamamos a una puerta dando tres toques seguidos: "toc, toc, toc, Penny!". Cinco temporadas llevamos con ellos y aunque se ha conseguido que alguien sea capaz de enamorarse de Howard (Simon Helberg), Koothrappalik (Kunal Nayyaar) sigue sin poder hablar sobrio delante de una mujer.


También me gustan las series familiares. Parenthood va sobre una tribu familiar, abuelos, padres y nietos. Trata sobre todo de las relaciones entre hermanos, y entre padres e hijos, pero siempre apostando por el cariño y los buenos sentimientos. El protagonismo es coral pero no puedo dejar de mencionar a nuestra admirada Lauren Graham, Lorelay en Las Chicas Gilmore. Lleva tres temporadas emitiéndose, igual que The Good Wife, la única serie de abogados que estoy viendo actualmente a pesar de que no me importaría seguir con La Ley de los Ángeles, Ally Mcbeal o El Abogado. La protagonista en este caso es Julianna Margulies (Urgencias) y una de las estupendas secundarias, Christine Baranski, que también hace de madre de Leonard en The Big Bang Theory.

Y la última en asomarse a mi pantalla ha sido PanAm, con Cristina Ricci como azafata principal. Me encanta sobre todo la ambientación años sesenta y el vestuario ideal. La primera temporada sólo ha tenido catorce capítulos y espero ansiosamente que hagan al menos una segunda para seguir viéndola.


Seis series veo, pero me gustaría ver muchas más porque todas las recomendaciones de mis amigos me resultan apetecibles: Leverage, Mildred Pierce, Once upon a Time, Mad Men, Grimm, The It Crowd, The Unit, The Pacific, Revenge, Reglas de Compromiso, Shameless...
Y además, también me gustaría terminar las temporadas que me faltan por ver de Dexter, The Walking Dead, How I Met your Mother, Modern Family, Cinco Hermanos, Anatomía de Grey, Sin Cita Previa, Fringe...
Algún día.

lunes, 19 de marzo de 2012

La Vida Después de Marta Rivera de la Cruz

La Vida Después de Marta Rivera de la Cruz ha sido el libro con el que nos hemos estrenado en nuestro grupo de lectura de facebook, nuestro primer LEYENDOJUNT@S (sí, todo junto).
La experiencia no ha podido ser más deliciosa desde el primer momento y con esto me refiero exactamente a eso, al primer segundo del mes de febrero porque nuestra amiga Marisa, Alice Bronte, tuvo la romántica idea de que lo empezáramos a leer a las 00:01 del 1 de febrero y nos entusiasmó tanto que ya lo hemos convertido en tradición. 
Después ha continuado siendo emocionante porque hemos podido dar nuestra opinión y leer otras, lo que hace mucho más enriquecedora cualquier lectura.
En este caso la discusión se ha basado, más que en la calidad literaria que de por sí se le supone a esta autora, en la calidad humana de los personajes y en los distintos tipos de relaciones que mantienen entre ellos.
El libro se basa fundamentalmente en un tema difícil de digerir para la mayoría de lectores, la amistad entre hombre y mujer sin amor o sexo de por medio. Nos presenta unos personajes femeninos que entran dentro del estereotipo, mujer de carrera con un físico espectacular casada con gran hombre del que ya no está enamorada y mujer simple, mediocre y de físico anodino, enamorada y protegida por su marido. Una combinación estupenda para hacernos tomar partido continuamente por una o por la otra.
Hay que añadir además, un fantástico flashback, una vuelta al pasado que nos hace desear otro libro sólo para detallar algo más dicho episodio. Lo mismo ocurre con el final, cuando más jugoso parece que se pone, se acaba la novela.
Estoy deseando leer algo más de esta autora. Muy recomendable.

Próxima reseña:  La Casa de Riverton (The House at Riverton) de Kate Morton

jueves, 15 de marzo de 2012

Irlanda III (Este)

Una de las ventajas de hacer intercambio de casa es que te puedes permitir una estancia más larga y por lo tanto visitar muchos lugares que en un viaje turísitico normal te dejarías sin conocer por falta de tiempo. Así hemos podido recorrer bastante pueblecitos irlandeses que aparecen en las guías de viaje señalados brevemente pero que nuestro natural curioso y explorador nos obligaba a no dejar atrás. Por supuesto no es el caso de la primera visita que hicimos fuera de Dublín. Glendalough es uno de los enclaves más recomendados y además, con razón. Además de visitar las ruinas y de jugar al escondite irreverentemente entre las lápidas; el paseo hasta el lago fue delicioso y las vistas al llegar al final hicieron que todo el viaje mereciera la pena.



La siguiente visita fue a la ciudad de Kilkenny, pequeña y muy coqueta, con un precioso castillo a orillas del río Nore donde apetecía quedarse a pasar la tarde disfrutando de una pinta en uno de los pubs locales. 


Allí fue donde mis leprechauns descubrieron el hurling, el deporte irlandés por excelencia al que no quisiera que se dedicara ningún miembro de mi familia que apreciara su vida.


El tiempo ha sido nuestro aliado durante todas las vacaciones pero estando en Irlanda era imposible librarse de la lluvia ni en pleno agosto. Evidentemente no hay nada que se nos resista si vamos bien pertrechados y conjuntados. Con nuestros chubasqueros rojos disfrutamos de una tarde de ruta por el condado de Wikclow. Empezamos en Bray, preciosa ciudad costera con una larga playa de arena gris y un agradable paseo marítimo con el monte Bray Head al fondo. Algunos valientes se aventuraban a darse un baño, pero viniendo de la Costa del Sol no apetecía mucho zambullirse en esas aguas con pinta de estar heladas. 



Desde allí nos dirigimos hacia las montañas de Wicklow con la intención de encontrarnos a alguno de los seguidores de William Wallace (allí se rodó parte de Braveheart) pero nos conformamos con pasar por el precioso valle de Glencree, por el famoso paso entre montañas, Sally's Gap y por visitar el pueblo más alto de la isla, Roundwood, para acabar en la capital del condado, Wicklow, reponiendo fuerzas como siempre, con una pinta en un pub.


A pesar de que da la impresión de que nos pasábamos el día viajando, Irlanda es tan pequeñita que todo está cerquita en coche y en otro día más de agradable ruta, nos recorrimos los pueblecitos de la costa este al norte de Dublín. Pasamos por Dalkey y sus muelles con bañistas arriesgados, buscando la torre Martello de James Joyce en Sandycove. Una vez encontrada, echamos de menos los bañadores. Allí sí que me habría atrevido a darme un chapuzón en la Forty Foot, una pileta natural con salida al mar llena de niños disfrutando del pobre sol de agosto irlandés. Me hubiera atrevido porque originalmente ese lugar estaba reservado a los bañistas masculinos. Por soñar con romper una ley. 


Del baño frustrado a Dún Laoghaire, un precioso pueblo costero donde los irlandeses aprovechaban para pasar ese soleado domingo llenando los parques y los restaurantes de sus dos puertos (piers). Después de comer allí, nos dirigimos a la península de Howth que recorrimos entera por la carretera que la rodea. Así, pudimos disfrutar de maravillosa vistas de la bahía de Dublín además de la arquitectura local. Y terminamos nuestro recorrido visitando Malahide y el parque que rodea a su famoso castillo y que formaba parte de sus jardines.


Si queréis ver buena parte de las fotos, las tenéis aquí. Y sí queréis leer las crónicas anteriores, están aquí y aquí.

domingo, 11 de marzo de 2012

El Puente de los Asesinos de Arturo Pérez-Reverte

El Puente de los Asesinos de Arturo Pérez-Reverte es el séptimo y último libro publicado de Las Aventuras del Capitán Alatriste.
Lo bueno, sigue fiel al estilo que nos enganchó desde el primer volumen hace más de quince años. El lenguaje te lleva directamente al Siglo de Oro, en eso Don Arturo es un maestro, en lo de las letras. Además, lo hace de manera que no cuesta leerlo, línea tras línea aparecen el léxico y las expresiones de la época, bien encajadas y deliciosamente certeras.
Lo mejor, los tres personajes principales. Íñigo se nos ha hecho definitivamente mayor, todo un hombre con una madurez postadolescente que le ayuda en más de un trance y que le templa los ánimos que le exaltan las circunstancias. Malatesta, uno de mis malos preferidos, muestra una vez más grandes dosis de ternura, camaradería y mucha soledad además de una curiosa nueva faceta humorística. Y Diego, al que ya siempre veo con la cara de Viggo Mortensen, y escucho con su voz y su acento de cualquiera sabe dónde.
Lo malo, leer con miedo a que la documentación histórica de Pérez-Reverte fuera tan precaria como decían las críticas y como sucedió con su última novela, El Asedio.
Lo peor, conocer el final desde las primeras páginas. No mola.
Recomendable para los seguidores de la saga, no para nuevos lectores.

Próximas reseñas de libros leídos en febrero:
La Vida Después de Marta Rivera de la Cruz
La Casa de Riverton (The House at Riverton) de Kate Morton
El Herbario de las Hadas de Benjamin Lacombe y Sébastien Perez
El Susurro de la Caracola de Màxim Huerta
El Imperio Eres Tú de Javier Moro

miércoles, 7 de marzo de 2012

Labores de febrero

El mes de febrero además de corto, ha sido muy triste para mi familia y nos ha mantenido ocupados en penosos deberes, así que mis labores se han resentido también aunque eso sea lo menos lamentable porque son recuperables. Las personas no.

Mis kokeshis avanzan despacito. Sólo está festoneado el primer minibloque, la larguirucha, pero creo que el primer martes libre terminaré los otros dos porque son sencillos y muy vistosos.


Los bloques del mistery sí van al día, incluso me he adelantado y he empezado ya el de marzo a ciegas e imaginando que será otra casita con el mismo patrón base.
También he trabajado en la colcha Tilda terminando algunos bordados que tenía a medias y haciendo otros nuevos. Cada vez me gusta más.

Mi ventana de redwork se ha quedado sin terminar pero estoy segura de que en marzo voy a terminar los dos meses porque esto que veis lo bordé en una sola tarde. Que cunde bastante, vaya.


Y lo que no me cunde nada es el punto de cruz. Apenas he empezado el camafeo de febrero y encima, he tenido que deshacer un poco del de enero porque me había confundido. Pero sigo en ello.
A ver qué tal se me da el mes de marzo poniéndome al día y con los nuevos proyectos "secretos" que tengo.
Si queréis comprobar mis avances podéis mirar aquí

sábado, 3 de marzo de 2012

Donde los Árboles Cantan de Laura Gallego

Donde los Árboles Cantan de Laura Gallego es la última novela de esta escritora de bestsellers juveniles que es capaz de transportarnos a cualquier mundo con su imaginación y buenas letras.
Una lectura fluida, a veces galopante, que no me dejó descansar hasta que llegué al maravilloso epílogo con el que termina porque las ganas de saber qué iba a pasar eran superiores al sueño.
Donde los Árboles Cantan es una historia épica, medieval, que nos cuenta los avatares de una doncella noble que pierde sus posesiones, su familia, su prometido y su libertad. Viana, nuestra protagonista, se enfrenta a todas esas desgracias y en su lucha por recuperar su vida nos hace disfrutar de mil aventuras y de personajes adorables, incluidos los elementos mágicos que son bastante evidentes en la preciosa portada de la novela.
Una historia de aventuras y amor puro de las que hacía tiempo que no disfrutaba.
Para todas las edades.

Próxima reseña: El Puente de los Asesinos de Arturo Pérez-Reverte
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