lunes, 18 de abril de 2011

La Rosa de Jericó -Evlex- de Francisco Martos

La Rosa de Jericó -Evlex- de Francisco Martos ha sido uno de los libros más extraños que he leído en bastante tiempo. Para poder explicaros esto os tengo que remitir  en primer lugar a la página web de la planta en cuestión, la rosa de Jérico.
Si habéis pasado por allí podréis comprender varias cosas. Es un planta real, existe, aunque yo no tenía ningún conocimiento sobre ella, algo que no es raro puesto que se me mueren hasta los cactus. Dicha planta tiene un comportamiento curioso. No vive en la tierra ni adherida a nada y sólo necesita una cantidad ínfima de agua al año. De hecho, hay quien asegura que no muere nunca. Al contacto con el agua, sus ramas marrones se abren espectacularmente y con la hidratación cambian su color a verde. Hasta aquí todo está demostrado empíricamente. Luego viene la parte espiritual que depende de cada uno. 
Algunas de estas rosas están ritualizadas por el último chamán de la rosa, que obviamente es Francisco Martos, el autor del libro. El ritual, denominado Ritual Arameo de la Esperanza, convierte a la planta en un talismán vivo capaz de conceder buenos deseos, tras lo cual debe ser quemada para liberarla.
Cuando os he dicho al principio que el libro era raro, quizás debería haber aclarado que lo raro es que me haya gustado. No soy una persona en absoluto espiritual, y sí básicamente incrédula. Y así sigo tras la lectura. Sin embargo, ésta ha sido amena y entretenida. Me ha encantado la forma de contar todas la historia de la rosa desde el principio de los tiempos.
El autor ha utilizado dos tramas paralelas en las que los personajes actuales, él mismo por ejemplo, van aprendiendo y enseñando todas las leyendas, historias y anécdotas referente a la planta sin perder en ningún momento la estructura de novela.
Una novela por cierto, muy interesante.

Próxima reseña: Historia de una Maestra de Josefina R. Aldecoa

6 comentarios:

Tatty dijo...

No conocía este libro ni pensé que la rosa existiese en realidad, la verdad es que el libro me ha llamado bastante la atención, aunque en su página he visto que son ochocientas y pico páginas... tendré que pensármelo bien antes de leerlo. Besos

ochentera dijo...

Qué curioso el libro; no había escuchado sobre el pero no me llama demasiado... Y no me llama por algo tan insustancial como que la planta me da yuyu, porque las leyendas y cuentos así me gustan a pesar de no creer en ellos; mera curiosidad.

Un besiño

Consuelo dijo...

Estoy contigo, los libros "espirituales" no me van, pero este lo pones bien, habrá que apuntarlo. Yo si sabía de la característica de la rosa de Jericó, es muy frecuente verlas en los mercadillos medievales que ahora están tan de moda. Besos

martmas dijo...

Me lo tendré que apuntar, porque me ha intrigado.... creo que tengo que reorganizar mi lista infinita.

anele dijo...

Pues te pasa como a mí, que no tengo mano para las plantas. Así que tampoco había oido hablr de ésta.
El último libro "raro" que he leido es "La elegancia del erizo"; estuve tentada de dejarlo más de una vez y más de dos, pero no sé por qué, seguí adelante hasta el final. Es raro y en ocasiones tremedamente pesimista, pero no me arrepiento de haberlo terminado, aunque no sabría decirte si me ha gustado o no; dejémoslo en un fifty-fifty. Raruno.

cloti dijo...

Sí, Tatty, es un novelón largo, para pensárselo.

Ochentera, a mí me pilló desprevenida pero me pasa como a ti, sólo curiosidad.

Consuelo, estaré pendiente en el próximo mercadillo para comprarme una. Si me la cargo también, me retiro definitivamente de la jardinería, jajajaja

Mary, yo ya paso de organizarme listas, voy leyendo lo que me cae encima y más que elegir, discrimino o desecho aunque sin ningún criterio fijo, la verdad.

Anele, recuerdo que lo comentamos en la entrada que hice con el índice. A mí no me gustó, no me dejó dudas, jajajaja pero tampoco me arrepentí de terminarlo. Realmente no me suelo arrepentir de eso casi nunca.

Bsssssssssss
Cloti

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