viernes, 30 de julio de 2010

Todo el Amor y casi toda la Muerte de Fernando Marías

Todo el Amor y casi toda la Muerte de Fernando Marías, ha sido la ganadora este año 2010 del premio Primavera de novela con este libro de dificilísima aunque absorbente lectura.
El autor nos presenta tres tramas con un finísimo hilo común que sólo parecen tener relación en que presentan tres historias de amor sin final feliz. Por un lado, la del poeta y héroe de la Guerra de Cuba, Gabriel con Leonor, casada con el rico del lugar. Por otro lado, la de Sebastián o Juan Bastian con Vera, también casada con un sicario torturador. Y en medio de estas dos, la de una madre que busca las causas de la muerte de su hijo, ex-drogadicto.
Hay que añadir además los elementos de thriller psicológico que ensamblan todas las piezas separadas entre sí además por un siglo de diferencia en el tiempo: la muchacha transparente, el bebé asesinado, la dependencia del mar, la locura del indiano.
Todo adornado con una prosa recargada hasta el límite justo de la tolerancia que te hace apreciar la narración preciosista y detallada y unas descripciones tan visuales que no parece difícil que la veamos en el cine tarde o temprano.

jueves, 29 de julio de 2010

Abierto por vacaciones

Pues sí, esta casa recibirá vuestras visitas también en vacaciones así que para que no os aburráis os voy a dejar el dormitorio abierto y cada tres días podréis disfrutar de las reseñas de los últimos libros que he leído en la cama. Así no se me acumula el trabajo y cuando vuelva en septiembre podré contaros mi viaje por el Báltico y enseñaros todas las labores que estoy haciendo, además de alguna especialidad salida de mis fogones. Y más libros, claro.
Buen verano a todos.

domingo, 25 de julio de 2010

Premio, regalos y conjuro

Pues sí, me han dado muchos y bonitos premios, pero nunca uno con regalo de conjuro incluido. La generosa ha sido Consuelo desde el Costurero Lacado, precioso nombre de precioso blog, y el regalo es esta brujita tan sexi con la que me identifico algunos días, no todos.


Ojos de sapo, patas de rana, que tengas suerte toda la semana!
¡Alas de murciélago, cola de lombriz, que hoy y siempre seas muy feliz!
¡Muelas de hipopótamo, cuernos de dragón, que nunca nadie hiera tu corazón!
¡Dientes de culebra, huesos de chucho, NUNCA olvides que te quiero mucho!
¡Uñas de gato, plumas de gallina, Dios te libre de la gripe porcina!

Yo se lo paso a mi bibliotecaria preferida, la malvada costurera Rosana que me concedió también éste tan bonito (la del dibujo es ella en un mal momento).


Y por último os muestro el regalito que me hizo la encantadora Amparo en el día de la amistad que en algunos países se celebró el pasado día 20 de julio. A ver si me acuerdo de felicitaros el año que viene.

miércoles, 21 de julio de 2010

Guardatijeras (junio)

Este guardatijeras es muy importante para mí, no sólo por el ejercicio de creatividad que he tenido que hacer, yo que soy y siempre he sido tan copiona, sino porque lo he hecho en común con un grupo de personas encantadoras y además infinitamente más creativas que yo.
Mis amigas creativas del foro de Agujas sin Frontera se ponen de acuerdo todos los meses para hacer una labor en común. El último día de cada mes, Cibeles se encarga de arreglar y subir todas las fotos al foro y Ade nos prepara un precioso mosaico en el que aparecen todos los trabajos. Me da vergüenza enseñarlo porque aquí es donde se ve que las creaciones de las demás son obviamente mejores que la mía, pero en ilusión estamos todas empatadas y ése es mi consuelo y lo que me anima a hacer el siguiente proyecto para septiembre.



Aprovechando, como acostumbro últimamente, para reciclar, he usado dos restos de calcetines a los que corté las patas para hacerles leotardos a las Nancys. Los encaré por el revés y los ribeteé con un trozo de bies rosa fucsia que aproveché también para hacer el lacito de adorno, y para rematar le pegué las perlitas verdes. Ha quedado bonito y muy fuerte para aguantar mis tijeras de piquitos que pesan muchísimo.

sábado, 17 de julio de 2010

La Evolución de Calpurnia Tate de Jacqueline Kelly

Publicado originalmente como The Evolution of Calpurnia Tate, La evolución de Calpurnia Tate de Jacqueline Kelly es una deliciosa novela orientada al público juvenil que sin embargo llega a los lectores adultos de una forma sutil.
Nos cuenta la vida de una niña, única chica entre seis hermanos, tres mayores y tres menores, que está mucho más interesada por la magia del mundo natural y las enseñanzas de su abuelo, que por las cosas habituales que solían interesar a las chicas de su edad y su tiempo: aprender a tocar el piano, coser o cocinar; cualquiera de las cosas que su madre estaría encantada de que dominara.
Calpurnia, también llamada Callie Vee, intenta pasar su tiempo ayudando a su abuelo en la observación de la Naturaleza que les rodea, aprendiendo a distinguir especies y a seguir el método científico, al mismo tiempo que tiene que seguir los dictados de la sociedad y de su madre para convertirse en una señorita de la clase alta sureña.
La novela nos hace identificarnos con la protagonista que no sabe cómo enfrentarse a los convencionalismos sin salir perjudicada a la vez que nos presenta la vida en los Estados rurales del sur de los Estados Unidos a finales del siglo XIX y principios del XX. Aparecen los primeros signos del progreso industrial, el teléfono o el primer automóvil que conviven con los vestigios de la esclavitud y de las diferencias de clases, así como las primeras reivindicaciones feministas, tronco de la historia.
El libro es ya de por sí físicamente atractivo, está publicado en rústica con un sistema de solapas muy novedoso que oculta las hojas totalmente. Cada capítulo comienza con una cita de El Origen de las Especies de Charles Darwin, obra que tiene un papel significativo en el desarrollo de la historia. Y para terminar, nos hace plantearnos temas de adultos desde la perspectiva de los niños.
Seguro que lo disfrutáis.

martes, 13 de julio de 2010

Mejillones al vapor

Tengo un montón de fotos de platos con recetas pendientes de colgar pero intentando decidirme por una me he encontrado con ésta que debe tener más de un año y lo he tenido claro. Cumple los requisitos básicos para que me guste y para estar en el blog por delante de otras. Es rico, sano y sobre todo fácil.

INGREDIENTES

Mejillones

ELABORACIÓN

Lavar los mejillones.
Envolverlos en un paño limpio a modo de bolsa.
Meterlos en la olla Gm.
Echar agua hasta humedecer el paño.
Menú ARROZ

CURIOSIDADES

El paño es para no arañar la cubeta con las conchas de los mejillones. Si tenéis una bolsa de tela podéis usarla también.
El limón es opcional, hay a quien le gusta y a quien no. Lo mismo ocurre con el salpicón de tomate, cebolla y pimiento picadito que acompaña a los mejillones en la foto.

lunes, 12 de julio de 2010

¡¡¡¡PUDIMOOOOOOOOOOOOOS!!!!

Así empezó la tarde, preparando el gran espectáculo de cohetes y petardos


Después continuamos con la sesión de maquillaje (los ojos verdes venían de serie)


¿Quién es el más guapo?


¿Y la más fea?


Carlos: Tío, ¿tú no estás nervioso?

Ángel: ¡¡¡Yo me estoy MURIENDO!!!



¡¡¡SOMOS CAMPEONES DEL MUNDO!!!

viernes, 9 de julio de 2010

Un día de golf

Marta y Lucía decidieron aprovechar el buen tiempo para practicar uno de sus deportes favoritos. El problema fue que se pasaron horas delante del armario decidiendo qué modelito les resultaría más cómodo y favorecedor a ambas. Finalmente se decidieron por ser clásicas y seguir las estrictas normas que el golf exige a sus jugadores respecto a la indumentaria.
Marta luce por tanto el modelo Liceo de Nancy New, faldita escocesa de cuadros rosas, grises y negros y polo blanco con el logotipo de Nancy New en rosa.
Lucía combinó con acierto la camisa amarilla de uno de los últimos modelos de Dolls and Dolls de clara inspiración setentera, con unos pantalones escoceses del costurero de la Reina y zapatos Pepe's rojos.


Los guardaespaldas que las custodian llevan su equipación oficial.

lunes, 5 de julio de 2010

La Mano de Fátima de Ildefonso Falcones

Siempre que empiezo la segunda novela de algún autor cuya primera obra me gustó mucho lo hago con miedo. Con miedo a la decepción, a que el autor no sepa mantener el nivel y baje el listón. A que no me entretenga como la primera vez o a que me defraude la nueva historia. Para nada, si La Catedral del Mar me gustó, La Mano de Fátima de Ildefonso Falcones me ha encantado y me ha tenido atrapada desde la primera hasta la última de sus casi mil páginas. Así da gusto reseñar un libro.
Falcones nos cuenta la vida de Hernando, un musulmán en la España de Felipe II cuando tuvieron lugar los episodios xenofóbicos más vergonzosos de la historia de nuestro país. Bueno, igual no fueron los más vergonzosos, sino desgraciadamente, igual de vergonzosos que otros muchos más de los que figuran en nuestros anales.
Tras la toma de Granada por los Reyes Católicos, los musulmanes consiguieron mantener sus condiciones de vida casi intactas. Las capitulaciones incluían que podrían seguir manteniendo sus costumbres, religión, idioma y propiedades, sobre todo porque eran imprescindibles para el progreso de la ciudad y la zona. Sin embargo, la Iglesia no podía tolerar esa situación y en menos de diez años impuso la cristianización forzosa y la segregación entre cristianos viejos y cristianos nuevos, conversos a la fuerza. Los derechos de los antiguos musulmanes fueron totalmente eliminados y se convirtieron en los parias de la sociedad, maltratados y vilipendiados siempre.
La situación era tan terrible que la sublevación no se hizo esperar y los moriscos se levantaron en las Alpujarras granadinas. Los desmanes tanto de moros como de cristianos fueron crueles en exceso: vejaciones, violaciones, amputaciones, matanzas de poblaciones enteras y por supuesto expropiación de todos los bienes de los musulmanes y esclavitud. Aquí empieza nuestra historia, con un protagonista hijo bastardo de una musulmana y un cura violador, que por su sangre cristiana es rechazado por sus congéneres que le llaman desde que nació, el Nazareno.
El Nazareno vive de lleno la sublevación y al finalizar ésta es deportado junto a su familia a Córdoba, allí empieza su vida de adulto y su lucha por intentar que ambas religiones lleguen algún día a convivir en paz. En esa lucha sufre todas las miserias y calamidades que os podáis imaginar pero nunca deja de esforzarse ni se permite hundirse ante las muchas adversidades que la vida, aderezada con las especiales circunstancias de pertenecer a la raza perdedora, le depara.
Tengo que hacer especial mención a la minuciosidad con la que el autor nos relata cada uno de los distintos aspectos de la vida de la época. Las celebraciones religiosas cristianas, en las que se pasaba lista y se preguntaba uno por uno a los cristianos nuevos si habían cumplido con sus obligaciones pías. Los ritos musulmanes que tenían que ser realizados en la clandestinidad y el secreto porque estaban castigados con la muerte por la Santa Inquisición. Las terribles matanzas y vejaciones sufridas en los dos bandos. Las batallas, las escasas celebraciones… Todo ello descrito con rigor histórico que demuestra la exhaustiva documentación que el autor ha llevado a cabo.
Esta documentación alcanza también a la descripción de la vida cotidiana y de los oficios. Nuestro protagonista se convierte en un excelente cuidador y criador de caballos en las Cuadras Reales, tras haberse curtido como arriero de mulas en la sierra y en la guerra. También aprende las artes de la curtiduría, de la plomería, los usos de las hierbas medicinales. Se convierte en un experto traductor del Corán y en un avezado calígrafo. Todas estas virtudes no hacen sino reforzar el carisma de un hombre sumamente castigado por la mala fortuna de su concepción.
Y para terminar sólo me queda explicaros porque el libro se titula así, y ahí es donde entra de lleno la gran historia de amor que es el tronco central de toda la trama de la novela. Hernando salva a Fátima de una muerte segura a manos de los soldados cristianos y a partir de ese momento quedan unidos sentimentalmente para siempre, aunque las circunstancias y las desgracias no dejan jamás de separarlos y de someter su amor a pruebas tan duras e injustas como la propia vida de los musulmanes en esa terrible época que terminó con su expulsión definitiva de la Península.
Os lo recomiendo sin duda.

viernes, 2 de julio de 2010

Escena de amor reciclada

Me ha costado ponerle el título a esta entrada pero al final los corazones rojos es lo que tienen, que se imponen y no te dejan pensar en otra cosa. Así que aquí os presento la escenita que le preparé a mi querida Eva, amiga estheriana y malagueña, graciosa hasta decir basta y además, guapa con delito.
Me cogí una tablita de los restos de las cajas de vino que nos regalan en Navidad, la forré de tela de saco en crudo. Le cosí un trozo de cordón rojo que estoy casi segura que le sobró a mi madre de la ultima túnica de nazareno que le hizo a mi hermano, o sea, más de treinta años. Una argolla de la cortina del cuarto de aseo que compré de más por si acaso perdía alguna ( a ver ahora qué hago si la pierdo). Un botón de un vestido que me hice cuando estaba en la Facultad y que como encogió (o lo mismo agrandé yo), lo aproveché para trapos después de quitarle los botones. Un trocito de cinta de panamá con su nombre bordado (menos mal que no se llama Alejandra Dorotea, o algo por el estilo). Los restos de pasamanería del vestido que me hice para la cena final de carrera (ése todavía me cabe... en una pierna) y un corazón rojo con lunares blancos aplicado con entretela adhesiva que casi, casi se lleva todo el protagonismo de la escena.
Evidentemente los protagonistas absolutos son Eva y Raúl que se quedarán pegados a la tabla para toda la eternidad gracias al decoupage y a que me pasé como tres horas en el Facebook intentando decidir qué foto les robaba. ¿Os gusta?

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