domingo, 28 de febrero de 2010

Nuevo reto: enseña tu nevera por fuera


Recojo el testigo que nos pasó Susana y os pongo foto de la puerta de mi nevera. He respetado la disposición de las cosas casi totalmente aunque me he visto obligada a modificar ligeramente la posición de los imanes para tapar nombres, teléfonos y direcciones que eran demasiado visibles. A pesar de todo, en esta nevera no hay nada especialmente singular así que voy a intentar hacer el reto lo más entretenido posible con alguna idea propia.

La primera idea ha sido numerar cada una de las cositas que están aquí pegadas o sujetadas para poder explicároslas mejor en el caso de que no veáis bien la foto, aunque si hacéis click sobre ella, la podréis ver casi a tamaño natural.
  1. Fotos de carnet de Ángel, que se apunta a todo.
  2. Nota para la chica que viene a casa, que no la veo nunca.
  3. Foto mía monísima, es como un espejo.
  4. Tele churrería, por estrenar.
  5. Imán regalo de Inma el día que la conocí.
  6. Foto del qatarí, para verlo cada vez que abro.
  7. Identificación de kedada de mi compadre, que se le olvidó en casa.
  8. Tarjeta de visita de mis profes de baile, por si los necesito.
  9. Tele pizzería, aunque nos sabemos el número de memoria.
  10. Tarjeta del taxista del pueblo, por si me quedo sin coche.
  11. Imán de Esther, regalo de Chema.
  12. Horario de Carlos, imprescindible para preparar la mochila.
  13. Foto de comunión, que están los dos para comérselos.
  14. Tele chino, para nada, porque preferimos visitarlos.
  15. Tele baguettes, un número ocho y dos quinces.
  16. Horario familiar, da un poco de impresión, pero no es tan complicado como parece.
  17. Nota de uso habitual para Ángel: "Abrígate bien que ha nevado".
  18. Nota de los jueves para Carlos: "Coge el sandwich y el zumo y abre la llave".
  19. Notas de uso habitual para Ángel: "Coge el zumo para el cole y desayuna cereales o galletas".
  20. Notas de uso habitual para Ángel:"Si vas a desayunar fruta, llévate un actimel al cole"
La mayoría de estas cosas están siempre aquí pegadas, otras cambian según las necesidades del momento y una de ellas está puesta especialmente para la ocasión. Ésta ha sido mi segunda idea, proponeros que adivinéis cuál es y que expliquéis cómo lo habéis deducido.

Y la tercera idea es iniciar en breve otro nuevo reto que consistirá en mostrar la nevera por dentro.

viernes, 26 de febrero de 2010

Milenio Carvalho II. En las Antípodas de Manuel Vázquez Montalbán

Todos los detectives de ficción me resultan tremendamente atractivos por una u otra razón, y la mayor parte de la veces son ellos los que hacen la historia amena. Pero de todos ellos, Pepe Carvalho es el grande para mí. Si yo hubiera sido un hombre, seguramente me habría parecido a él, o al menos eso quiero creer. Pepe es un gourmet refinado y cocinero de exquisiteces bien regadas. Fue también un lector voraz que se ve obligado a quemar los libros que no le ayudaron a afrontar los momentos duros de su propia vida. E incluso así me gusta aunque a mí se me caerían las manos antes que quemar un libro.
Vázquez Montalbán reinventó la novela negra y nos presentó un crimen cercano pero no por ello menos atrayente. Además de eso, todas sus novelas, que son muchas, nos situaban en un momento histórico concreto y nos lo hacían vivir directamente, desde el mandato presidencial de Kennedy hasta los líos de nuestro CESID. Con lo que a mí me gusta un buen crimen, siempre ha estado entre mis escritores idolatrados y muy recomendados. Posiblemente en todas las conversaciones que he mantenido sobre libros he acabado hablando de él, del detective y cómo no, de Biscúter y Charo, secundarios de honor.
Milenio Carvalho II. En las Antípodas es el último libro publicado de Manuel Vázquez Montalbán, y póstumo además, que se nos fue en 2003 de un paro cardíaco dejandolo en imprenta hasta que se publicó en 2004 en dos volúmenes. El primero I. Rumbo a Kabul lo leí hace varios años, pero no había encontrado el segundo hasta hace poco en la biblioteca municipal. Me lancé a por él ávidamente a pesar de que del primero sólo tenía el vago recuerdo de que no me había gustado en exceso. Y me ha costado la vida terminármelo.
Es un libro de viajes, muy interesante porque Vázquez Montalbán describe con mucha gracia una vuelta al mundo, pero no es una novela negra que era lo que yo quería y creía leer. Me he pasado cuatrocientas páginas esperando al muerto, que por supuesto, no ha aparecido. Y encima el final es absolutamente decepcionante o tan intelectualmente complejo que yo no he sido capaz de entenderlo. ¡Qué coraje tengo!
En conclusión, os recomiendo que os leáis toda la obra de Vázquez Montalbán, excepto Milenio, a menos que os gusten los libros de viajes.

miércoles, 24 de febrero de 2010

Fieras salvajes (Creaciones propias III)

Desde que he vuelto de Doha, tengo esta casa abandonada. Ni tiempo de pasar la aspiradora he tenido, ni ganas tampoco, no os voy a engañar. Afortunadamente, he podido recuperar el ritmo de actividad frenética que me alienta y ya le he dado una capa de tapaporos al armario que me dejó montado el qatarí; tengo casi terminada las reseñas de los tres últimos libros; he empezado otro traje de gitana y he sacado de nuevo la caja de los hilos de bordar. Sólo me queda decidir cómo os voy a contar el viaje, así que esta casa abre de nuevo su salón.
Para empezar os muestro el resultado de una tarde de cacería en la sabana y de peluquería muñequil.
El primer abrigo que hice para que la nueva y preciosa Nancy de comunión no muriera por congelación, fue de genuina piel de tigre. Pasé mucho miedo pero fijaos en el resultado.


La rubia dijo que se sentía tan mona ella con sus pieles salvajes que le iba el rollo Ana Karenina, así que hubo que teñirle el pelo de castaño oscuro.



Mi Marta se puso hecha una fiera, igual que la antigua propietaria de la piel que viste. Y sólo porque ella también quería un cambio de color de pelo. Decía que ella había sido la primera Nancy de comunión que había llegado a casa y que no era justo no haber pasado aún por la peluquería. Así que aquí la tenéis, de pelirroja.



A Lucrecia ya la habéis visto luciendo un visón salvaje negro de pelo largo aquí, pero es tan caprichosa y lo luce tan bien, que se ha quedado con el conjunto de leopardo cuya piel conseguí a riesgo de perder la mía.


Así que aquí tenéis a Marta y a Lucrecia que os presentan a Ana, una de sus nuevas amigas.


Las medias son también del Costurero de la Reina. ¿Os gustan?

domingo, 14 de febrero de 2010

Tengo amor




No me suelo fijar en la letra de las canciones, nunca me interesó la música y no tenemos, como la mayoría de las parejas, nuestra canción. Por eso me sorprendió tanto descubrirme a mí misma escuchando atentamente lo que Macaco decía en Tengo y sintiéndolo mío.



Tengoo, y lo que tengo lo mantengo a base de amor y fe. Lo que tengo eres tú, mi complemento.
Sientoo, que si no estás no corre el viento, quizás afuera sí, pero no dentro de mí. Tú eres el aire que me refresca los sofocones que da la vida.
Vengooo, sin maleta con lo puesto y esta canción mi remedio, vitamina pal´vivir. Porque tú me das la vida, me curas y me consuelas.
Vuelvo y acelero si estás lejos, pongo el freno cuando pasas junto a mí. Y es que te quiero cerca, cerca de mi corazón.

La melodía de una rumba me dijo el secreto no está en la tumba sino en el vivir Tú eres mi rumba, la melodía que me habla al oído.
y viviendo a todo trapo, olvidé caminar despacio y las heridas de mis pies sentí. Porque contigo nada hace daño.
No cantaré a lo que desconozco sólo a lo que entró en el fondo como el poso del vino que bebí y que estás ahí, dentro, dentro.
y antes de emborracharme brindaré mirando a tus ojos y gritaré: "el secreto es el amor
que siento por ti".
El secreto de la felicidad, de la armonía, de la paz.

Y no es más rico el que más lleva sino el que algo tiene y lo conserva sí, con amor y fe.
sin enfriarlo sin olvidarlo en un cajón porque el amor hay que usarlo y orearlo.
y no hay mayor tesoro que el que guardas en tu corazón tu amor.
no en el bolsillo triste de un pantalón. siempre fuera para mí.

lunes, 8 de febrero de 2010

Bolsa de princesa


Cuando mi sobrina Paula empezó el cole con tres años le hice una bolsa de merienda llena de lacitos y con su nombre bordado, que espero poder enseñaros algún día. Sin embargo, a mi sobrina Lucía ni se me ocurrió y si no me lo dice su madre se habría quedado sin ella y yo, sin el placer de abusar de los oropeles rosa a tutiplén.
Está realizada con raso rosa y como se deshilacha con mucha facilidad con costuras francesas, que es como mi madre llama a coser la tela encarando primero por el revés y una segunda vez, por el derecho. En esta segunda costura le he entrecosido además, un vivo de raso beige.
En las esquinas inferiores lleva dos lacitos rosa para tapar la terminación de las costuras.
El adorno inferior está elaborado con cinta de organza rizada y plisador de raso beige.
El adorno central es cenefa de panamá con el nombre, Lucía, bordado en punto de cruz y dos lazos rosa rematando los extremos.
El adorno superior es entredos beige con lazo rosa de raso.
La cinta para cerrar la bolsa es cola de ratón beige.
No lleva más adornos porque en Pontejos no tenían nada más que ofrecerme que si por mí hubiera sido, estoy todavía cosiendo lazos. ¡Lo que he disfrutado!


La princesa en cuestión.

viernes, 5 de febrero de 2010

Pollo con verduras


En cocina se inventa poco, pequeños detalles, truquitos que personalizan un plato más que nada para adaptarlo al gusto de cada familia. Pero no nos engañemos, hasta el inventor del huevo frito se revolvería en su tumba (si es que está enterrado) si viera cómo circula la información hoy en día. Y copiar en la red es más peligroso que en las oposiciones a notarías, así que antes de nada tengo que agradecer a mi amiga Mónica que me recordara que los filetes de pollo también se comen en salsa. Seguro que ella también transformó la receta original para que sus rubias se la comieran sin rechistar.

INGREDIENTES

Filetes de pechuga de pollo finos
Un sobre de sopa de cebolla
Aceite
Vino blanco
Salsa de soja
Una lata de guisantes
Una lata de champiñones laminados
Dos zanahorias en rodajas

ELABORACIÓN

Rebozar los filetes en la sopa de cebolla.
Menú PESCADO
Cubrir de aceite el fondo de la cubeta.
Dorar los filetes por los dos lados.
Añadir el resto de ingredientes.
Cerrar la olla.

CURIOSIDADES

Como la olla GM consume poco líquido, estos ingrediente van todos a chorreoncitos. No lleva nada de sal ni especias porque la sopa de cebolla y la salsa de soja dan muchísimo sabor.

miércoles, 3 de febrero de 2010

Purita Campos

Llevo muchos días sin publicar reseña de libros. Todo tiene su explicación, no es que haya dejado de leer, ni siquiera que la tremenda huella que la novela de la Mazzantini me dejó, me haya impedido disfrutar de nada más. Es que me he dedicado a ponerme al día con el montón de cómics atrasados que tenía. Y todo por culpa de las estherianas que me han estado presionando (por no usar palabras malsonantes).
El primer objetivo ha sido, obviamente, el tercer volumen de las Nuevas Aventuras de Esther, escritas por Carlos Portela, guionista gallego. Todos sus seguidores han coincidido, detalle arriba, detalle abajo en las mismas sensaciones tras su lectura y yo no voy a discrepar. Carlos nos ha vuelto a dejar con la miel en los labios, con más dudas nuevas que antiguas resueltas y con más ganas aún si cabe de que salga el próximo tomo. Sobre el dibujo, no sé qué podría añadir siendo absoluta admiradora del trabajo de Pura; fascinante.




Tercer volumen también de Jana, la modelo metida a detective que sigue metiéndose en líos tontos de los que sale siempre bien parada y por chiripa. Jana se llamó Tina en Holanda donde sus historias se han estado publicando durante años en la revista del mismo nombre y sus guiones fueron escritos por Andreis Brandt. Glénat ha publicado estos tres tomos con las mejores historias seleccionadas por la propia Pura. Tiene el aliciente añadido de estar prologado por Ruth Bernárdez.




Más atrasado que los dos anteriores tenía el volúmen único de Gina, impreso en este caso en blanco y negro respetando así el formato original, aunque la Gina que me deslumbró en plena adolescencia era tremendamente colorista. Una pena que no haya nada más de este divertido personaje con el que tenía más afinidad que con Esther, que era demasiado tímida para mí.




Con la misma maestría en el trazo, Pura Campos también nos dedicó las historias de Heidi y Otra vez Heidi, publicadas originalmente en Joyas Literaria Juveniles individuales. Ahora Glénat las ha unido en un sólo tomo para nuestro deleite, Heidi, con la idea de reeditar toda la obra de nuestra querida ilustradora.



Este empeño de la editorial catalana por sacar a la luz la obra de Pura Campos está detalladamente expuesto en el Catálogo de la exposición con la que el Salón Internacional del Cómic de Barcelona 2009 rindió homenaje a los 50 años de la dibujante de cómics, Esther y sus Mundos...




Así que una vez terminada mi puesta al día con estas historias gráficas, ya estoy dispuesta para comprar y leer el siguiente y décimo volumen de la reedición de Esther y su Mundo que saldrá próximamente a la venta.


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